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El silencio del ocaso
Por admin - Uncategorized - 16 Enero 2010
La noche anterior cenamos merluza con espárragos fritos, también tomamos vino blanco, el vino es nuestra manera de celebrar un día más.
Viendo anocheceres supimos que estábamos hechos el uno para el otro, y en uno de éstos, durante el silencio del ocaso una mirada nos juró compañía eterna. El tiempo se paró aquél día y hasta anoche no había vuelto a arrancar el segundero. Mi vida en un instante, sumergida en conversaciones, discusiones, domingos-por-la-tarde y risas. Risas de burla inocente ante las cosas importantes, lo complicado y lo inexplicable. Leer el resto de la entrada »
Se fue Mario Benedetti
Por admin - Uncategorized - 18 Mayo 2009
Hoy se apagó la tenue luz que sostenía con vida a Mario Benedetti. No soy fan de halagos oportunos. Pero en esta noche de domingo es difícil conciliar el sueño sin reconocer en voz alta y con la melancolía de la ausencia, que si algún día fuera capaz de hacer sentir a alguien lo que él me hizo sentir a mi, ese día podría afirmar que no tengo nada que temer a la muerte.
Todavía me recuerdo leyendo “Cumpleaños en Manhattan” por primera vez, fue durante mi estancia en Dublín hace ya más de 4 veranos. Todavía me recuerdo cómo paseaba por O’Conell Street tal y como comentaba él en Manhattan, “todos caminan / yo también camino”, dando modestos pasos melancólicos, estándo lejos, “olvidado y tranquilo / como un cero a la izquierda” entre tanta gente ajena a mi.
Mañana iré al Jardín Botánico y lo haré para ser justo y no estar en deuda conmigo mismo, le debo una visita al Jardín Botánico; allá donde las parejas se sientan, a la izquierda de un roble, a jurarse sus miradas, a enfrentarse las mejillas. Allí donde la ciudad existe tranquilamente lejos, allí estaré yo mañana, fijándome en las luchas de las nubes contra las copas de los árboles y de los nidos contra los pájaros. Esperando encontrarme “uno de esos amores de tántalo y azar / que Dios no admite porque tiene celos” para escuchar sin ayuda de los ecos cómo se dicen o se desdicen.
Hoy no seré yo quien termine este post.
ahora mismo estoy triste
estoy triste y te quiero
ya pasarán las horas
la calle como un río
los árboles que ayudan
el cielo
los amigos
y qué suerte
te quiero